Rock'n'roll en el Castillo de Aínsa

Diez siglos después de su construcción, el castillo de Aínsa (Huesca) se rindió al rock'n'roll. El patio de armas de la fortaleza, donde los soldados se preparaban antiguamente para ir a la batalla, fue el escenario del XVIII Festival de Música Internacional del Castillo de Aínsa. El certamen cumplía su mayoría de edad y, por primera vez, se acordó del rock. Los elegidos fueron Loquillo, Tako y Azero. La respuesta del público fue magnífica. Más de 2.000 personas se dieron cita en un entorno mágico, rodeado de murallas medievales, que, a pesar del paso del tiempo, no ha perdido su encanto histórico.

Azero abrió el festival, con su denominado ‘rock de pueblo’. El grupo turolense, que poco a poco se está haciendo un hueco en la escena nacional, arrancó con los temas de su cuarto disco ‘Guillotina’, en el que no deja títere con cabeza, con unas letras muy reivindicativas y un sonido contundente, a medio camino entre el rock urbano y el punk. ‘Operación Fracaso’, ‘Marihuana’ o ‘Hay por que luxar’ son algunas de las canciones que repasaron sobre el escenario. La banda publicará el 1 de octubre su nuevo trabajo ‘Manos Arriba’, que contará con la colaboración de Fernando Madina de Reincidentes, del que no avanzaron nada.

Loquillo fue el siguiente en salir a escena. El músico catalán, considerado una de las figuras más importantes de la historia del rock español, inició su actuación con los temas de su último y decepcionante disco ‘Balmoral’. El concierto amenazaba con ser un fiasco, pero se enderezó a medida que pasaban los minutos. ‘El Loco’ se dejó de experimentos y recurrió a los clásicos que le han encumbrado hasta lo más alto: ‘El Rompeolas’, ‘Rock and roll star’, ‘Cadillac Solitario’… Le faltó la chispa que imprimían Los Trogloditas, pero estuvo a la altura. Se mantiene en forma. La nueva formación que le rodea también aprobó con buena nota, con mención especial para los guitarristas Igor Paskual y Jaime Stinus. Como colofón, Loquillo volvió a tocar en directo ‘La mataré’, su mejor canción, sin duda, que llevaba muchos años fuera de su repertorio.

Tako cerró la jornada con un gran concierto. El grupo más emblemático del rock and roll aragonés está de gira tras publicar el decimocuarto disco de su carrera –el primero en directo–, titulado ‘Takorze’ y grabado el pasado 12 de octubre (La Pilarica) en Zaragoza ante 20.000 personas. En Aínsa recorrió sus 24 años de trayectoria, tocando sus mejores temas: ‘La dama de blanco’, ‘El enterrador’, ‘La mitad de mis espejos’… Tako resiste al paso del tiempo y se mantiene al pie del cañón. Es un referente del rock nacional, aunque, incompresiblemente, sigue relegado a un segundo plano: apenas tiene repercusión mediática. El grupo ya trabaja en su decimoquinto álbum, con el que espera conseguir el reconocimiento que se merece. Seguidores, como se demostró en Aínsa, no le faltan.

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